Las protestas comenzaron hace 48 horas en San Miguel de Padrón, municipio popular de la provincia de La Habana, y se multiplicaron en distintos puntos de la capital al mismo ritmo que se repetían los apagones eléctricos, incluso por encima de las 20 horas diarias. «Sabemos que hay malestar por los apagones. La situación es muy tensa y los calores siguen aumentando. Necesitamos combustible», reconoció en la televisión castrista Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas.