Perú ha necesitado 30 días de escrutinio para confirmar que el candidato izquierdista Roberto Sánchez disputará la presidencia del país andino a la populista Keiko Fujimori el próximo 7 de junio. En un final más que apretado, con apenas una ventaja del 0,10% de los votos, el heredero político del golpista Pedro Castillo se ha impuesto al abanderado trumpista Rafael López Aliaga, que amenaza con desconocer las elecciones tras varias semanas gritando fraude.