
Durante años, Ovidio Guzmán López fue retratado como el heredero improbable de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Sin una carrera criminal tan visible como la de sus medios hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, El Ratón cobró notoriedad en 2019 tras su detención y liberación durante el llamado “Culiacanazo”, y más recientemente, por declararse culpable ante la justicia de Estados Unidos.
Por infobae.com
Hoy, según analistas, Ovidio podría ser algo más que un heredero: el hombre que sepulte al mismo Cártel de Sinaloa
Durante años, Ovidio Guzmán López fue retratado como el heredero improbable de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Sin una carrera criminal tan visible como la de sus medios hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, El Ratón cobró notoriedad en 2019 tras su detención y liberación durante el llamado “Culiacanazo”, y más recientemente, por declararse culpable ante la justicia de Estados Unidos.
La declaración de culpabilidad de Ovidio Guzmán López ante la Corte Federal del Distrito Norte de Illinois no solo abre la puerta a una posible sentencia reducida.
Para periodistas que han seguido de cerca su caso, este paso podría marcar el inicio del colapso interno del Cártel de Sinaloa y el fin simbólico del legado de su padre. “Podría convertirse en el sepulturero del Cártel de Sinaloa”, dijo Jesús Lemus en el podcast Narcomundo, conducido junto a José Luis Montenegro.
Guzmán López —de 35 años, detenido en enero de 2023 y extraditado en septiembre del mismo año— se declaró culpable el pasado viernes 11 de julio de cuatro delitos graves: conspiración para traficar drogas, lavado de dinero, uso de armas de fuego y participación en una empresa criminal continua.
Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, su cooperación podría derivar en una condena considerablemente menor que la cadena perpetua que recibió su padre en 2019, y que lo mantiene hoy en la cárcel de mayor seguridad en todo el país.
Pero para Lemus, el gesto va más allá del interés personal. “Está buscando salvar a su familia, a la gente que tiene allá [en Estados Unidos], y eso lo va a llevar a cantar todo”, afirmó.
El periodista recordó que en la audiencia de culpabilidad se aseveró que Ovidio Guzmán se encuentra en una profunda depresión desde su extradición, lo que, junto con su aislamiento y pérdida de poder dentro del cártel, lo ha colocado en una posición emocional vulnerable: “Ya no tiene nada que perder. Está solo”, mencionó el experto en temas de seguridad y narcotráfico.
La relación con sus hermanos también sería un factor clave. José Luis Montenegro relató en el mismo episodio del podcast que “miembros de esta organización, inclusive primos, allegados, amigos también a los Chapitos, me decían: ‘Es que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo en algún momento no reconocían como hermanos a Ovidio y a Joaquín Guzmán López. Tenían diferencias, no se juntaban tanto con ellos, cada quien tenía su grupo de amigos, tenían diferentes actividades’”.
Montenegro describió a Ovidio como un personaje alejado del protagonismo criminal: “Le gustaba andar a caballo, cuidar cabezas de ganado. No era un tipo que se dedicara a traficar droga ni a presumir lujos”.
En ese contexto, Lemus sostuvo que la colaboración entre Ovidio y su hermano Joaquín sería coordinada y aseveró que la carta fuerte será la de El Ratón, pues “Joaquín Guzmán López no va a aportar nada más de lo que ya aporte Ovidio Guzmán”.
Para el periodista, ambos entregarán la misma versión de los hechos, sin contradicciones, y alineados en un solo objetivo: obtener beneficios legales a cambio de información sobre la estructura criminal que heredaron.
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