
Una joven conductora se sorprendió al ser requerida en un puesto de control de la Policía después de salir de su trabajo, allí le solicitaron una prueba de alcoholemia; sin embargo, al dar positivo no podía creer lo que estaba pasando.
Por El Tiempo
Según su relato, la prueba arrojó que tenía 0,11 por ciento de alcohol en su organismo, pero esta no era motivo para una multa.
«Cómo voy a dar 0.11 si llevo despierta desde las 6:30, he entrado a trabajar a las 8:00 y literalmente acabo de salir», fueron las palabras de la mujer.
El agente de tránsito le mostró la prueba y le preguntó que si había bebido algo con alcohol a lo largo del día, a lo que la joven respondió: «Solo bebo agua en el trabajo».
Incrédula de la situación, pidió una segunda prueba de alcohol: «Soy una persona súper responsable al volante, si bebo no conduzco».
Para su sorpresa el resultado de la nueva prueba fue de 0.10 a lo que el agente de tránsito le preguntó qué había comido a lo largo del día.
Luego de que la joven le explicara qué había cocinado carne preparada en cerveza, la respuesta fue clara: «¿Cómo voy a estar tranquila si ahora por comer puedo dar positivo. Se me ha quedado una cara».
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