Con un presidente tan aficionado a los mensajes contradictorios, los debates se deslizan a menudo en Washington por el campo de la semántica, cuando no directamente de la filosofía. Estos días, por ejemplo, todo gira en torno al sentido de un final; el final de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, que se encamina hacia su tercera semana. Trump dijo este lunes que este está cerca, en vista de que los mercados se sumían en el caos. También, que solo llegará tras una “rendición incondicional” de Teherán. O que, como aseguró este miércoles en una entrevista con Axios, los bombardeos cesarán cuando él quiera que paren.

